Hay gente que conoces. Mucha. Existen quienes te pueden transportar a un mundo multicolor paralelo en el que la palabra tiempo se endurece como enemigo … sin embargo otras… te provocan algo tan sutil que apenas le das importancia a los fonemas que contienen el nombre que ya no recuerdas en los dos minutos conversados.

¿Y luego me pregunto… son ellos, o soy yo? porque la gente tendemos a excusar nuestros sentimientos en lo que nos provocan los demás. ¿A caso no somos dueños de nuestro propio autocontrol?
Deberíamos buscar extraer una sonrisa en un día frío… una mirada compasiva para una persona triste… una carcajada en una situación ridícula…
Quizás esperamos demasiado del otro porque nosotros mismos no somos capaces de despertarnos nada. O tal vez sea un feedback inoportuno o subjetivo provocado en una situación inapropiada. Y no. Realmente no es la persona encontrada.
Debería ser una prioridad encontrar esa piedra angular que de sentido a tu vida y que no sea algo o alguien tan insostenible como débil. Algo tan oscilante como las personas. Personas que como yo… nos sumergimos sin querer en desequilibrios emocionales que al analizarlos a posterior entiendes que no han tenido sentido. Que podrías haber dado un giro.
¿Sinceramente? en este tipo de personas por casi perfectos que creemos ser… no. No pondría mi seguridad.

En esta realidad. que algunos denominan: largo camino de la vida… discrepo hasta en el adjetivo.
¿Largo? no hay tiempo suficiente para crear. Crear momentos. Crear amor. Crear lazos. Crear bien. En definitiva, no hay tiempo suficiente para Creer. Y no. No es fallo vocal.
La gente ha perdido la esencia de su corazón. La ha sustituido por temporalidad, por materialidad, egocentrismo y anulación al prójimo.
El otro día leí que ahora llamamos conciencia social a nuestra pereza por ayudar… deberíamos ser personas y punto.
Nacimos en un mismo momento dentro de este mismo mundo para compartir mismos recursos y misma aceptación de que existe un final para todos.
¿Por ello vida? vida para mi es algo más que unos cuatro capítulos mal escritos por ti mismo que dependen de un destino no elegido por uno mismo. ¿Vida? a quién agradecer donde haber nacido? porque dependiendo de ello hoy eres quién eres y tienes lo que tienes.

Para mí la Vida es algo más. Es el sentido a todo. Es el centro que hizo nacer el quiénes somos hoy y el porqué estamos aquí.

Para mí solo hay Un camino. Una Verdad. Una Vida. Y a esa piedra angular que es Dios es a quién yo acudo cuando me siento que no.…el mundo no va bien por nuestra propia forma de imponer subjetivamente unas reglas ilógicas y egoístas.
Ojalá encontremos en nuestro corazón la esencia de volver a creer… necesito no ser en esta vida una persona descafeinada.