… y la vida sigue, para todo aquello que no sabe qué está pasando, y puede ver no a través de una ventana…
Y el sol brilla, ajeno a nuestras sombras.
La brisa, añorada, nos golpea mediante melancolía.
Realmente temo, que cuando todo esto pase, quienes sobrevivamos a todo esto, no hayamos aprendido nada.
Se quedará en un recuerdo que no calará en nuestra empatía, convivencia, egocentrismo?
Pensaremos bien antes de leer un whatsApp grupal y malentender?
Giraremos nuestra cabeza hacia el lado para ver si alguien sufre o necesita algo? O hacia el otro como siempre?
Nos enfadaremos porque se nos cuelen en la fila del supermercado, esta vez sin orden ni distancia de seguridad, alguna persona maleducada? O simplemente se nos colará alguien que tiene tanta prisa por tantos problemas que se había despistado en explicarnos o pedirnos permiso para poder llegar pronto a su casa por pura y extrema necesidad??
Cómo pensaremos a partir del mañana incierto?
Dios quiera que realmente todo el sufrimiento que hay hoy en los hospitales, en las casas por ausencias, en las luchas de los que han estado en primera linea, sirva para unir no sólo en un estado de alarma, sino en cada estado de nación.